| Si usted tiene la voluntad que muchos
adolescentes -y no tan adolescentes- sin duda tienen, de
buscar Abbey Díaz en Internet, Google, por ejemplo,
le arrojará 41100 resultados en menos de medio segundo.
Algunos llegarán por equivocación a algún
artículo sobre Abbey Road, pero las primeras páginas
seleccionadas (como diosasamateurs.com o pajilleros.com)
ofrecen fotos y videos de Abbey Díaz, una “amateur
argentina de 18 años”: “Así como
Eva logró que Adan pecara ofreciéndole la
manzana, Abbey te hará pecar ofreciéndote
quitarse las manzanas de encima para que veas toda su excelente
‘pechonalidad’”, dice el epígrafe
de una foto en la que la chica se tapa sus pechos con dos
manzanas verdes. Y allí mismo, un comentario de un
usuario anónimo sugiere: “Buenísimos
pechos, y más buenos verlos en movimiento, descarguen
de Emule Abbey Diaz, hay unos 6 videítos. Uno mejor
que otro, y está desnudita”. Mientras que otro
usuario advierte: “Es mi novia, no la jodan”.
¿Por qué hablar de una de las tantas chicas
que pululan sin ropa por Internet? Porque hasta hace unos
meses (algunas fotos tienen fecha de julio de 2006), quien
se desnudaba bajo el nombre de Abbey Díaz era una
chica más. Hoy ya no. Hoy es Cintia Fernández,
la joven bailarina supuestamente cacheteada por Tristán
en el detrás de escena de “Más loca
que una vaca”.
Así es, hace apenas unos meses, Cintia encontraba
en las fotos y los videos eróticos una manera de
ganarse la vida. Manera curiosa, pero nada reprochable.
¿O no es eso (sacarse la ropa) lo que la mayoría
de las chicas hacen sobre las tablas, en la televisión
y en las revistas? Claro que una vez que explotó
el escándalo con Tristán, Cintia (o Abbey,
a muchos a partir de ahora les va a gustar más llamarla
Abbey) debe haber deseado borrar su pasado para que no existan
sospechas de algunos mal pensados. El viernes pasado, sin
ir más lejos, tuvo que salir al cruce de Adriana
Salgueiro, su compañera, quien insinuó que
se había acostado con el productor Aldo Funes.
Suspendida en su trabajo en “Más loca...”,
Cintia deberá sostener de alguna manera su hasta
ahora efímera fama. Atributos físicos no le
faltan. Y todos sabemos que el talento es lo de menos, siempre
hay tiempo para aprender .
Fotos: Rudy Hanak e Internet
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